AntioquiaNoticias

Violencia en La América genera preocupación

La confrontación armada entre dos bandas, “el Coco” y “la Agonía”, tiene hoy a la comuna 12 (La América) como la más violenta de la ciudad, por encima del Centro que, históricamente, ha liderado las estadísticas criminales en Medellín.

En lo corrido del año han sido asesinadas 19 personas, un promedio de un homicidio cada cinco días, según cifras del Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia de Medellín, Sisc.

Para hacerse a una idea de lo que sucede, en lo que va del año han sido asesinadas la misma cantidad de personas que durante todo el primer semestre del año pasado. El incremento frente a 2018 es del 218 %, reporta el Sisc.

Vacunas y balaceras

La confrontación armada, reconocen las autoridades, es por el control territorial y de las rentas ilegales. Y en el barrio los comerciantes lo saben.

“Aquí todos pagamos vacuna, según la zona dónde estemos. A mí, desde hace más de un año, me cobran los de ‘el Coco’. Una sola vez me retrasé con los pagos y empezaron a mandar a pelaítos (menores de edad) armados para acosar”, contó un comerciante que pidió mantener en reserva su identidad.

El hombre, que lleva varias décadas en el barrio, agregó que en lo que va del año ha tenido que cerrar más temprano durante dos fines de semana, una vez por un homicidio y una más por un cruce de disparos en plena calle.

Socorro Restrepo, decidió dejar el barrio Santa Lucía hace dos semanas. “La cosa se puso muy maluca: hace un mes me tocó un atraco y hace como 15 días mataron al señor de la licorera de la esquina”, contó.

La mujer se refiere al robo a un carro de valores el pasado 15 de marzo, en el que las autoridades decomisaron un fusil AK 47 usado por los delincuentes; y al asesinato de un comerciante y un mensajero, cometido por un joven de 14 años, el 27 de marzo.

Los efectos de estos y otros hechos empezaron a afectar la vida cotidiana de su familia: los supermercados restringieron las zonas de domicilios, en el edificio reforzaron la vigilancia y en un par de ocasiones supo de disparos en los mismos bares que frecuentaba su hijo. “A mí me empezó a dar miedo salir, entonces mejor me fui”, agregó.

Autoridades en alerta

José Luis Álvarez Peláez, edil de la comuna 12, calificó de “complicada” la situación de seguridad en el barrio y dijo que la percepción de inseguridad aumentó desde enero.

“Hay combos en guerra por asentamientos en el terreno y situaciones de plazas (de vicio). El comercio está muy afectado y muchos están cerrando más temprano. El problema es que nadie denuncia”, indicó.

Álvarez precisó que el tema ha sido discutido en el comité local de gobierno, pero que la ausencia de denuncia hace que las investigaciones sean más demoradas.

El general Eliécer Camacho, comandante de la Policía Metropolitana, aseguró que la confrontación armada se derivó de las disputas que nacieron en la vecina comuna 13.

“Las rentas criminales siguen siendo el foco de la confrontación”, explicó y aclaró que “el Coco” hace parte del Grupo Delincuencial Organizado (GDO) Robledo, del que también hacen parte “los Pesebreros” y otros.

Protagonistas

Una fuente judicial señaló que las bandas que protagonizan la confrontación han tenido pactos de no agresión desde hace 11 años, pero que desde el año pasado la situación se complicó.

“El asesinato de dos jóvenes en enero avivó los odios. Desde entonces hemos visto asesinatos, balaceras y algunos desplazamientos en los barrios El Coco y Floresta Pradera”, indicó.

Fernando Quijano, director de la Ong Corpades e investigador del conflicto, señaló la confrontación podría irradiar a la comuna 11 (Laureles).

Andrés Tobón Villada, secretario de Seguridad de Medellín, explicó que en la zona se sigue reforzando la acción policial y recordó que hay dos cabecillas que están en la mira de las autoridades.

Por “el Coco”, el cabecilla principal es alias “Toco”, por quien la Alcaldía ofreció una recompensa de $30 millones.

Y por “la Agonía”, el principal objetivo es alias “Diego almuerzo” por quien hay una recompensa vigente de $20 millones, y quien ha burlado varias veces la justicia. Según reportes oficiales, fue capturado en octubre de 2012 y en su momento la Policía reportó que tenía una condena de 10 años de prisión por concierto para delinquir con fines extorsivos.

Unos cinco años después recuperó la libertad y en julio de 2018 fue recapturado, pero 30 días más tarde se fugó de la estación de Policía en la que estaba recluido.

“Él tiene que caer pronto. La estructura de ‘la Agonía ha sido muy golpeada, pero todavía queda mucho (…) Si estos criminales creen que pueden seguir acabando con la vida de ciudadanos, que sepan que les espera la cárcel”, precisó Tobón .

Fuente: El Colombia