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Violencia en Bello es un problema de seguridad nacional

El enfrentamiento entre bandas delincuenciales tiene sitiado al sector de Niquía, en Bello. Pese a los sucesivos consejos de seguridad realizados —mañana se hará otro que liderará el presidente Iván Duque— y al refuerzo de policías y soldados, la racha criminal no cesa. Según la alcaldía, en 2018 tuvieron lugar 79 asesinatos, mientras que entre el 1 de enero y el 24 de junio de este año, la cifra llegó a 83.

Por su parte, las cuentas de la Policía Metropolitana sitúan el número de homicidios en 84, pues consideran un caso ocurrido en la frontera de Bello con Copacabana como perteneciente a territorio bellanita. Además, la autoridad definió que la crisis de seguridad se debe al conflicto y al reacomodo de las estructuras criminales de las bandas “Pachelly” y “Niquía Camacol”.

Tanto la alcaldesa encargada como el gobernador coincidieron en que el recrudecimiento de los enfrentamientos ha superado los esfuerzos de las autoridades y que se requiere apoyo del Gobierno Nacional.

¿Qué dice la alcaldía?
Viviana María Zapata, alcaldesa encargada de Bello, reconoció que el estado de seguridad del municipio es crítico, pero aclaró que no es un problema exclusivo de este territorio.

“No es una problemática solo de Bello, sino departamental y nacional. La administración está abierta a las alianzas estratégicas que se puedan implementar con las autoridades para mejorar”, dijo la semana pasada.

La alcaldesa recalcó en que su interés es blindar a la población civil de las acciones criminales.

El gobernador, crítico

“Horrorosa” fue la palabra con la que Luis Pérez Gutiérrez, gobernador de Antioquia, calificó la situación del municipio del norte metropolitano, a la vez que anunció la llegada de 80 hombres del Ejército para reforzar el pie de fuerza.

“Bello es el municipio en el que más han aumentado los homicidios en Colombia este año”, expuso. Sin embargo, matizó su intervención al señalar que los datos más recientes muestran un descenso. “En las últimas semanas los homicidios marcaban un aumento del 160% frente al 2018. Ahora están en el 130%, que es una cifra horrorosa, pero que da un mensaje de optimismo”, añadió.

En complemento, estableció que en el ámbito departamental la tendencia es a la baja. Frente al mismo periodo del año anterior, se han reducido en un 5,6 % las muertes violentas en Antioquia.

Golpes a las bandas
En las últimas semanas “El Mesa” y “Pachelly”, dos de las principales estructuras delictivas con incidencia en el territorio bellanita, han sido impactadas por la Policía.

El hecho más reciente ocurrió el jueves 20, cuando la Dijín dio con alias “Malacate”, presunto segundo cabecilla de “El Mesa” que fue sorprendido en una finca de Copacabana. Antes, el viernes 14, un operativo en el barrio Goretti de Bello llevó a la captura de alias “Agapo”, quien sería uno de los cabecillas de “Pachelly”. Ese mismo día se reportó la captura de 23 miembros de esos dos grupos y de “Niquía Camacol” y “La Camila”.

Los últimos casos
Desde el martes 2 de abril, la quebrada La García ha sido el escenario de tres levantamientos. El primero se dio en inmediaciones de la unidad deportiva Tulio Ospina, donde las autoridades encontraron flotando a un hombre de aproximadamente 40 años.

Luego, el 15 de junio, la fuerza pública respondió a un llamado ciudadano que reportaba el avistamiento de un cuerpo atado de pies y manos en el tramo del afluente que corre por el barrio La Selva. Al igual que en el caso anterior, la víctima presentaba signos de violencia.

Por último, el viernes pasado fue encontrado en el mismo sector y en condiciones similares el cuerpo de un hombre que había recibido un disparo en la cabeza. De momento, las autoridades no han establecido si los casos de La García están relacionados.

Asimismo, la activación de una granada en el barrio Las Araucarias el sábado pasado hirió a dos soldados y a un civil. De acuerdo con el general Juan Carlos Ramírez, comandante de la séptima división del Ejército, en la tarde recibieron una alerta en la que se afirmaba que unas personas estaban manipulando armas en este barrio. En respuesta, un grupo de militares que apoyaba a la Policía se movilizó al lugar, y al llegar fueron atacados con el artefacto explosivo.

“Afortunadamente los soldados fueron levemente lesionados y ya están recuperados y en posición de regresar al municipio”, dijo Ramírez.

El ciudadano, que también sufrió lesiones por las esquirlas, está fuera de peligro. Las autoridades no han dado con los responsables del ataque.

Fuente: El Colombiano