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Recompensa de 50 millones de pesos a quien de información de presunto abusador de menores en Medellín

Tanto los padres de familia como el alcalde de Medellín coincidieron en decir que hubo negligencias en el proceso por el caso de los menores de edad que habrían sido abusados por un auxiliar de nutrición en un centro infantil del barrio Santa Cruz, en el nororiente de la ciudad.

Tras cinco días de hacerse público, no fue la Fiscalía sino un noticiero nacional el que anunció en primicia que un juez había emitido una orden de captura contra Ismael Darío Lopera, conocido como Manolo, quien está libre.

Cuando el caso se hizo público el pasado 30 de junio, ya con denuncias en la Fiscalía, dos menores de edad habían sido evaluados por Medicina Legal y en ambos se habían confirmado los signos de abuso y acceso carnal abusivo. Al día siguiente, se conoció que en total serían 14 menores los agredidos y que ya en dos hospitales de la ciudad se atendían a 9 de ellos.

No obstante, el hecho ya ajustaba dos semanas cuando se dio a conocer, debido a que la primera madre de familia llevó a su hijo al hospital Concejo de Medellín el 19 de junio, donde el pequeño permaneció cinco días hospitalizado.

Una de estas personas, de los operadores, dudó del niño, dudó de los padres, y tuvo que ser entonces la Alcaldía la que activara el código fucsia

La denuncia se materializó el lunes 28 de junio, cuando esta madre y la familia del segundo niño abusado acudieron al Caivas de la Fiscalía para realizar el examen médico legal.

Uno de los principales reparos de los padres de los menores abusados es que el centro infantil no hubiese sido cerrado el mismo 19 de junio, o el lunes siguiente. Incluso, señalaron que la docente trató de manejar la situación de manera interna.

“El niño nos dijo que le contó a la profe, pero ella no le prestó atención. Dijo que en el centro infantil el rol del hombre era ayudar a la profe. Cuando estábamos con la trabajadora social del hospital Concejo de Medellín, donde lo llevé para que lo evaluaran, dijo que (el abuso) había sido una, dos, tres, muchas veces…”, manifestó la madre, de la que no se puede dar su identidad para proteger los derechos de los niños.

Este punto fue corroborado por el alcalde Daniel Quintero, que indicó que hubo negligencias, empezando con que el operador de este jardín no activó el código fucsia y no prestó atención a las denuncias hechas por los niños y padres de familia.

“Una de estas personas, de los operadores, dudó del niño, dudó de los padres, y tuvo que ser entonces la Alcaldía la que activara el código fucsia. El operador pudo haber actuado más rápido. Nosotros cuando nos enteramos, inmediatamente iniciamos el proceso”, afirmó el alcalde Quintero el pasado 1.° de julio.

Activar el protocolo fucsia permite dar inicio a tres rutas de atención: de salud, de justicia y de protección, cada uno ante las autoridades competentes en la materia.

Cuando el niño ingresa al sistema de salud, se activa el mismo, indicó el director de Buen Comienzo, José Wílmar Sánchez, quien afirmó ese jueves que el 19 de junio se activó el protocolo fucsia, a través de la atención en salud; se puso en conocimiento de todas las autoridades y que la denuncia se materializó el 28, porque entre el día 19 y el 28 se recaudaron las pruebas y evidencias para que la Fiscalía llegara con un caso ya consolidado ante un juez de la República.

Sánchez también se refirió, de otro lado, a por qué el cierre del centro educativo se dio tantos días después de reportarse el primer caso. Dijo que no podían “salir a revictimizar los niños”.

El jardín arrancó con su proceso de cierre entre los días 27 y 29 de junio y se suspendió la atención presencial, proceso que, según Sánchez, obedeció al avance de la investigación y al conocerse que se subió a 14 el número de presuntos niños abusados

LOS HECHOS

Pero ¿qué ocurrió desde el 19 de junio? El director de este programa de atención a la primera infancia de la capital antioqueña explicó que entre los días 19, 20 y 21 se tomaron medidas con el contratista Coomulsap, operador del jardín donde ocurrieron los hechos.

“Primero, lo que hicimos fue separar al sujeto de la atención directa con los niños y, segundo, requerir a la interventoría del contrato para que entre a verificar si hay incumplimientos o fallos en la prestación del servicio, y activamos el equipo psicosocial de Buen Comienzo durante todos esos días para que se restablecieran los derechos”, precisó a este medio de comunicación.

Sobre este punto, María Teresa Gómez Salazar, representante legal de la cooperativa Coomulsap, dijo a Blu Radio que si bien el hombre ya no estaba al frente de la atención a niños, no había una causal para la terminación de su contrato y que se encontraba en una licencia remunerada, hasta tanto la investigación avanzara.

En un comunicado a la opinión pública, firmado por Gómez, afirma que Coomulsap sí brindó la información de los casos a la Fiscalía, aunque una de las madres manifestó haber sido revictimizada en dicha institución, en una reunión en la que fue a exponer los hechos y en la que su equipo jurídico le habría indicado que la historia clínica no era una prueba.

Otra denuncia del padre del segundo niño es que tras ser reportado el caso a la profesora el 19 de junio, la misma le dio aviso al auxiliar de nutrición, quien el día lunes reportó que no asistiría a su trabajo por supuestas amenazas.

Las funciones del hombre

Uno de los cuestionamientos en este proceso es acerca de las funciones del señalado, porque aunque es auxiliar de nutrición, recibía a los niños al ingreso del jardín y los acompañaba al baño, versión que fue narrada por varios padres de familia a EL TIEMPO.

Este aspecto fue contradicho por la docente Trinidad Cecilia López, quien en declaraciones a medios de comunicación indicó que solo recibió a los niños en dos ocasiones, cuando al reactivarse la atención presencial, este les tomaba la temperatura.

De otro lado, afirmó que ella estaba a cargo de los niños desde la mañana hasta que salían, sin perderlos de vista.

Pero el mismo alcalde Quintero confirmó que, al parecer, el hombre dormía en el jardín infantil, otro aspecto que denunciaron los padres. “Nosotros decimos que hay que elevar los criterios sobre los cuales se están trabajando allá”, aportó el mandatario, aunque Coomulsap afirma que el hombre sí cumplía con los requisitos para el perfil que desempeñaba.

Actualmente, los 72 niños y sus familias de este jardín infantil reciben las ayudas psicosociales y de alimentación en sus hogares, pero con otro equipo de profesores y profesionales.

Tomado de El Tiempo