Antioquia

LOS MUNICIPIOS AGRÍCOLAS EN ANTIOQUIA VIVEN MEJOR QUE LOS MINEROS SEGÚN UN SONDEO DEL DANE

LOS MUNICIPIOS AGRÍCOLAS EN ANTIOQUIA VIVEN MEJOR QUE LOS MINEROS SEGÚN UN SONDEO DEL DANE

El Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas del Dane señala que las comunidades que viven del agro tienen menos carencias.

En términos de producción, Antioquia cada año está en el top cinco de los departamentos que figuran como la despensa del país, y esto se explica porque de su terreno, más de 40% está dedicado a las actividades agropecuarias. Pero no es algo nuevo, históricamente ha figurado en estos niveles porque la vocación de muchos de sus habitantes es tener como base el sustento de algún cultivo, o el trabajo detrás de las tareas pecuarias.

Es por eso que al ver las estadísticas se intuye que en esta región es mejor vivir del agro que de otras labores. El Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas del Dane reportó que los municipios agrícolas viven mejor que los que están en zonas mineras.

Hay que recordar que la metodología de esta y otras mediciones similares busca determinar, según el Dane, “con ayuda de algunos indicadores simples, si las necesidades básicas de la población se encuentran cubiertas”.

En Zaragoza, El Bagre, Buriticá, Segovia y Remedios, ese índice de insatisfacción está, según la última medición, en 45,6%, 35,5%, 28,9%, 23,1% y 22,1%, respectivamente. Zonas que en sus territorios tienen licencias mineras activas o con tradición bajo los trabajos de economía extractiva.

Mientras que el panorama cambia en municipios de tradición agrícola, cuyas actividades no solo dependen de la ganadería y el trabajo de cultivos, sino también de otras subcategorías del agro como lo son el ecoturismo, o los parques naturales.

Por eso, el mismo indicador de insatisfacción tiene a municipios como Támesis en 12,3% (siendo el más alto), pues desde ahí empieza a bajar como en Jardín, a 9,6%, Caramanta (8,9%), Jericó (8,8%) y Valparaiso (8,7%).
“Es algo así como que el hecho de que los habitantes tengan confianza en su economía agropecuaria les hace estar más satisfechos, o incluso con mejores condiciones de vida”, agregó Ximena Arizala, de la fundación Alianza por la Conservación Natural.

LOS CONTRASTES

Azucena Restrepo Presidenta de Pro Antioquia

“Los trabajos mineros deben tener detrás una investigación más integral en la que se vean las opiniones de diferentes sectores, y especialmente de las comunidades”.

Precisamente, el ejemplo de esto es Jericó, allí el principal debate está detrás del proyecto de cobre de Quebradona, del cual es responsable la minera Anglogold Ashanti, que ha recibido críticas por temas ambientales. En este municipio hay bastantes voces en contra de la mina, debido a que tradicionalmente ha estado dedicado a las labores del campo y el eco turismo.
Además, en la medición de proporción de hogares con carencias habitacionales, hay mejores resultados en los municipios agrícolas que en los extractivos.

Por ejemplo, el Dane, deja ver que zonas mineras, como Zaragoza, tienen una carencia habitacional de 77,3%, mientras que en otros de tradición agrícola como Jericó es menor a 30% (ver gráfico).

Además de la calidad de vida, alertan de riesgos fiscales por Quebradona
Si bien en Antioquia se percibe mayor calidad de vida por parte de los habitantes de municipios agrícolas que por los mineros, expertos también han hablado de alertas fiscales para la Nación. Por ejemplo, el investigador Luis Jorge Garay, recordó su análisis de que un punto a revisar en el proyecto Quebradona de Jericó, es evitar una posible indemnización a la compañía minera, por la que respondería la Nación, en caso de que existan eventuales objeciones jurídicas o sociales del plan