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Hallan cadáveres de ambientalistas en Santa Marta

Después de 3 días de desaparecidos, fueron hallados los cuerpos de Nathalia Jiménez y Rodrigo Monsalve, la pareja de ambientalistas que vivía en Santa Marta, donde, al parecer, fueron asesinados.

No se sabía de ellos desde el viernes 20 de diciembre, a las 5:30 p.m., cuando se encontraban en la Troncal Caribe.

Lo último que conocieron sus familiares, gracias a la llamada que esta ecóloga de 35 años sostenía con su padre, era que desconocidos los habían abordado en algún punto de la carretera. Después de un grito, se cortó la comunicación y, desde ese momento, sus allegados los buscaban.

Pasaron de tres días sin tener noticias de la pareja hasta que, este lunes, las autoridades encontraron dos cuerpos que correspondían a la descripción de ambos, quienes habían contraído matrimonio apenas una semana antes de este hecho. El alcalde de Santa Marta, Rafael Alejandro Martínez, confirmó la muerte.

Medicina Legal confirmó que ambos cuerpos, hallados en la vereda Perico Aguao (zona rural de Santa Marta), corresponden a la pareja que viajaba hacia Palomino para celebrar su luna de miel.

El alcalde de la capital del Magdalena anunció además que se ofrece $50 millones de recompensa por información sobre el trágico hecho.

“Estamos desconcertados, las autoridades están trabajando para saber lo que pudo suceder. No es normal que dos personas vayan, paren y aparezcan luedo de tres días encapuchacos y con tiros de gracia”, dijo el funcionario a BLU Radio.

Mientras se esclarece la muerte de esta pareja, encontrada una hora más allá de carretera de donde fue vista por última vez, hay que recordar otros hechos sucedidos en esta misma vereda, ubicada en el corregimiento de Guachaca. Uno de ellos es la muerte de otro ambientalista, ocurrida a principio de este año. Se trataba de Wilton Fauder Orrego León, contratista de Parques Nacionales, quien recibió dos disparos de arma de fuego a manos de desconocidos y murió horas después en un hospital de Santa Marta.

La historia se repite esta vez con Jiménez y Monsalve. Ella era contratista de la Fundación Natura, la organización ambientalista más antigua del país. Allí se ocupaba del proyecto GEF enfocado en la conservación de la cuenca de los ríos Magdalena y Cauca, llamado Magdalena-Cauca VIVE. Esta ecóloga y antropóloga de 35 años, quien acababa de casarse, residía con su pareja en Santa Marta. Él, de apróximadamente 40 años, también antropólogo, se dedicaba a acompañar eventos como DJ en la misma ciudad.

Fuente: El Espectador