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Bloqueos tienen atrapados a 1.100 mineros en Buriticá

TRABAJADORES DE LA MINA BURITICÁ DE ZIJIN CONTINENTAL GOLD ESPERAN A QUE SE LEVANTEN LOS BLOQUEOS PARA SALIR A SUS CASAS, EN MEDIO DE LA SUSPENSIÓN DE LABORES. FOTO SANTIAGO OLIVARES TOBÓN

SANTIAGO OLIVARES TOBÓN

Las protestas, que llevan 10 días, ya generan afectaciones económicas y sociales en Zijín Continental Gold.

Los familiares de 1.100 trabajadores de la Mina Buriticá, de la multinacional Zijín Continental Gold, deberán esperarlos hasta quién sabe cuándo para volver a verlos. Aunque muchos de ellos ya deberían estar en sus casas descansando, no saben cuándo se reencontrarán con sus seres queridos, porque no tienen cómo salir de la mina por cuenta de las protestas que ya cumplen 10 días.

Uno de los casos es el de Enrique*, empleado del área de Protección de esta empresa, quien debía estar desde mediados de la semana pasada en Bogotá, disfrutando de los 10 días de descanso a los que tiene derecho. Solo las videollamadas lo han mantenido en contacto con sus hijos de 8 y 14 años.

Otra situación es la que vive Susana*, una de las trabajadoras que conduce los vehículos que llevan a los trabajadores a los túneles de la mina. Tiene programado salir a descansar el martes, pero ante el panorama ella ve perdida su salida para reencontrarse con sus dos hijos, de 7 y 9 años, quienes están en Cúcuta.

Ambos quedaron encerrados en las instalaciones de esta empresa, en Buriticá, por cuenta de los bloqueos que iniciaron el pasado 11 de agosto por la desaparición de dos trabajadores. Pero hay indicios de que el Clan del Golfo habría infiltrado las protestas y estaría pagando $100.000 diarios para alargarlas.

En ese contexto, los trabajadores de la mina han perdido citas médicas y tiquetes de viaje, e incumplido compromisos por cuenta de estos bloqueos. Además, la comida comienza a escacear, porque no tienen cómo entrarla.

Enrique relató que “antes uno comía todos los días arroz, ahora toca unos días sí y otros no. Con la carne, muchas veces no hay y toca reemplazar por huevo. Todo, pese a los esfuerzos de la empresa que nos alimenta para sostenernos”.