Antioquia

Ante asalto a joyerías, gremios exigen vigilancia las 24 horas en el Centro

En una cantidad que oscila entre los $500 y $600 millones fue calculado el monto de lo robado por 8 delincuentes a varios locales del centro comercial Ayacucho-Carabobo, del centro de Medellín, hecho ocurrido en la noche del pasado lunes y que tiene a la Policía buscando pistas que le permitan dar con seis de los asaltantes, pues dos de ellos fueron capturados en la reacción de los uniformados.

Pese a la insistencia, las autoridades no han querido revelar detalles de cómo avanzan las investigaciones sobre este caso, que al quedar registrado en video, tiene consternados a los ciudadanos de la capital antioqueña, que se sienten vulnerables al accionar de los delincuentes.

Lo anterior teniendo en cuenta que este grupo, del que hasta el momento se desconoce su procedencia y a qué banda delincuencial de la ciudad pertenecen, actuó con osadía, al ingresar al establecimiento con pistolas para intimidar a empleados y vigilantes y con martillos para romper vitrinas y estanterías y extraer las joyas hurtadas.

“Fijo los aprehenden hoy, y mañana ya están libres con estos jueces. Sinceramente da rabia. El Centro de la ciudad está a merced de los delincuentes y de los indigentes”, dice un ciudadano en una de las notas publicadas por EL COLOMBIANO sobre este hecho.
Ante la situación, los gremios económicos exigen seguridad. A nombre del Comité Intergremial de Antioquia, del que es presidente, el a la vez director ejecutivo de Fenalco en Medellín, Sergio Ignacio Soto, expresó que en el tema de la seguridad no se puede ser cicatero.

“En este ítem no se pueden ahorrar recursos, hay que tener vigilancia las 24 horas, porque en la noche el Centro está quedando solo, y no solo allí, también El Poblado y otras zonas de la ciudad, y a la gente hay que protegerla”, expresó.

Insistió en que ante hechos como este asalto, la gente se siente impotente y vulnerable. A los empresarios que generan desarrollo social, económico y empleo hay que protegerlos y darles seguridad para que no desistan de invertir su capital sino que se incentiven a seguirlo haciendo e incrementarlo, opinó.

“Hay un principio: sin seguridad no hay inversión ni local ni extranjera. Por eso hacemos ese requerimiento a las autoridades, y más en esta época, cuando si bien las ventas se incrementan y se reactiva el comercio, directamente proporcional se aumenta la comisión de delitos y atentados contra el patrimonio de los que hacen empresa y de los ciudadanos del común, y muchos de estos delitos quedan impunes”, advirtió Soto al recordar que Medellín también es visitada por turistas. Y si un turista es víctima de los delincuentes, esto termina afectando esa nueva fuente de activación económica que es el turismo para la ciudad en diferentes épocas del año.

Según las estadísticas, en una semana, en promedio, en el Centro de Medellín asesinan a dos personas y hieren a 18, hay 16 riñas, atracan a 136 ciudadanos, asaltan 23 establecimientos y se roban 80 celulares y 14 motos. También funcionan 120 de las 220 plazas de vicio identificadas en la ciudad.

Esto, a pesar de que en el Plan Integral de Intervención del Centro, a principios de 2018, se incluyó la llegada de 265 nuevos policías para el sector, los cuales se sumaron a 400 que ya existían para operar en 66 cuadrantes, con la intención de recuperar la seguridad y disminuir delitos como los homicidios y los hurtos.

El subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Pablo Estiben Ruiz, en un primer informe sobre el cinematográfico asalto, que duró poco más de un minuto, precisó que uno de los capturados es un menor de edad a quien se le incautó un revólver sin salvoconducto y que los sujetos tenían rastros de sangre fruto de heridas leves causadas en la acción de romper los vidrios de las estanterías.

“Aproximadamente ocho delincuentes muy jóvenes, todos portaban armas, redujeron al vigilante que se encontraba en el lugar y le quitaron el arma de fuego. Procedieron con martillos y con las mismas armas a romper los estantes y vitrinas y sustrajeron lo que pudieron”, detalló el oficial.

Los seis asaltantes que lograron huir se movilizaban en motocicletas. Entre los asaltados no hubo heridos ni víctimas fatales, mientras que la vigilancia del lugar, en la reacción, logró hacer algunos disparos que, al parecer, no impactaron en los delincuentes.

En un reciente informe publicado por este diario en el que se hace una radiografía de la situación de violencia, criminalidad y delincuencia que envuelve al sector La Candelaria, al que pertenece el Centro, el secretario de Seguridad de Medellín, Andrés Tobón, reconoció que esta zona es una prioridad para su dependencia.

¿De dónde sale tanto muerto en el Centro?

Dijo que el problema no es de ahora sino de vieja data.

“Priorizamos cuatro sitios emblemáticos, donde la comunidad tenía una percepción negativa de la seguridad, y en ellos hay una intervención especial: la Plaza Botero y los parques de Berrío, Bolívar y San Antonio”, aseguró.

En el Centro, según las investigaciones de EL COLOMBIANO reveladas en el informe, operan 16 combos conocidos como “convivires”, que actúan con el auspicio de bandas de otras comunas como “la Terraza”, “Caicedo” y “Picacho” y que cobran de manera ilegal por prestar vigilancia ante los vacíos que deja la autoridad para ofrecerles seguridad a ciudadanos y comerciantes.