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5 gobiernos acuerdan “salvar la Amazonía”

Un canto entonado por miembros de la comunidad indígena Muina Murui, del pueblo Uitoto, dio inicio al evento que sirvió para firmar un nuevo Pacto por la Amazonia, en una cumbre presidencial realizada ayer en Leticia (Amazonas).

Esta permitió reunir a los presidentes de Colombia, Iván Duque; Perú, Martín Vizcarra; Ecuador, Lenín Moreno, y Bolivia, Evo Morales, así como al vicepresidente de Surinam, Michael Adhin.

El gran ausente fue el de Brasil, Jair Bolsonaro, quien se pronunció por teleconferencia y envió a su canciller, Ernesto Araújo, para que estampara su firma y así evitar compartir mesa con su homólogo boliviano, con quien tiene diferencias políticas.

El canto con el que empezó el evento tenía un mensaje claro, según las comunidades indígenas: “La selva es la casa de los pueblos”, lo que en la práctica deja una idea más contundente; protegerla pese a intereses económicos o de desarrollo de los países.

¿Qué se logró?
Las conclusiones están enfocadas en enfrentar la deforestación, las economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal, que también impactan de manera negativa el territorio.

Lo más relevante, a juicio del presidente Duque, está en que se definió un trabajo articulado, a través de una red de cooperación amazónica, con la que intercambiarán información y buscarán recursos de cooperación internacional para hacerle frente a la crisis que representa su destrucción que se hizo evidente con los incendios en Brasil y Bolivia desde hace cerca de un mes.

No obstante, el mandatario de Bolivia fue enfático en señalar que la causa es la sobreproducción, asociada al capitalismo, que, a su juicio, mantiene la tendencia de aumento de los efectos del cambio climático, lo que implica “que la situación cada día se agrave y, mientras no cambiemos la forma en la que producimos, será muy difícil hacer un cambio”, agregó Morales.

¿Servirá?
Para el exministro de Ambiente, Manuel Rodríguez, “es una cachetada a Duque”, pues muestra que el compromiso de Bolsonaro no es tan efectivo como el de otros presidentes. Menciona que es relevante la respuesta diplomática, desconfía de sus resultados y vaticina que “lo más seguro es que se convierta en un saludo a la bandera”, teniendo en cuenta que “ninguno de los gobiernos de la cumbre estará dispuesto a dejar las causas de la deforestación”, agrega.

Otra visión tiene Briggite Baptiste, exdirectora del Instituto Humboldt, para quien es importante que se hable de las tendencias de deforestación y de las implicaciones de mantener la selva amazónica en un contexto global.

“Tal vez si llegamos a ratificar algunos acuerdos podamos negociar mejor con los responsables del cambio climático, evitar estos rifirrafes sobre quién es más responsable del colapso planetario, porque no vamos a solucionar el tema del calentamiento global acusándonos mutuamente entre consumidores de petróleo o carbón o deforestadores de selva”, agrega Baptiste.

Ante esto, Duque manifestó que esta unión se da porque “somos conscientes de los retos que trae el cambio climático, y que debemos enfrentar la mitigación y adaptación desde políticas públicas”.

Desde Greenpeace pidieron que se actúe, principalmente desde Brasil, que concentra cerca de dos millones de hectáreas quemadas. Silvia Gómez, su directora en Colombia, indicó que “es necesario generar un pacto multinacional que implique un plan de deforestación cero para la Amazonia”.

El pulso de la jornada

La puja política la planteó Evo Morales, recordando a Nicolás Maduro y enfatizando que las crisis se deben enfrentar entre todos los interesados. Manifestó que si se convoca a este Pacto, todos deben estar, hasta “Maduro que ha derrotado un golpe de Estado, soportando con fuerza el bloqueo económico”. Dijo que cómo es posible que por diferencias ideológicas no esté, su posición fue respaldada por Surinam.

No hubo un choque de discursos y, haciéndole el quite a la polémica, Duque señaló que este no era el lugar para debatir sobre este asunto y, al firmar el pacto, dejó claro que “es una muestra de que, sin importar diferencias, podemos ponernos de acuerdo sobre lo fundamental”: salvar la Amazonía.

Fuente: El Colombiano